El proyecto se plantea desde una perspectiva urbana, entendiendo el conjunto como una entidad compuesta por volúmenes edificados, calles, plazas, jardines y pasarelas que humanizan el entorno construido y favorecen la interacción social.
En este sentido, los espacios comunes se caracterizan mediante el uso de diferentes pavimentos: desde suelos totalmente mineralizados, a tapices puramente verdes, pasando por tratamientos intermedios.
Las soluciones de vivienda son sensibles a las anteriores consideraciones, respondiendo además a otros aspectos como la orientación, la iluminación, la ventilación o el gradiente de privacidad de los espacios, entre otros.
Un zócalo de locales comerciales conforma el nexo físico con el entorno urbano inmediato.

















